Una
ruptura sentimental es algo natural ya que forma parte de las
experiencias de un adulto. Sin embargo cuando esta vivencia se vuelve
algo repetitivo en el tiempo es necesario entender las causas.
Para responder a esta pregunta es necesario que distingamos al menos dos etapas que suceden dentro de las relaciones de pareja. La primera es la etapa del enamoramiento o pasión que se caracteriza por ese sentimiento que muchos describen como “mariposas en el estómago”, se desencadenan cambios fisiológicos importantes al estar cerca de la persona amada, ocurren emociones fuertes hacia el otro, pudiendo incluso llegarse a idealizar al enamorado. Los miembros de la pareja se sienten en un estado idílico de felicidad, todo a su alrededor cambia, se sienten alegres, divertidos, más vivos que nunca. Pero estas sensaciones y sentimientos tienen fecha de término, según la biología pueden durar como máximo 3 años en una pareja, luego de pasado este período, se entra irremediablemente a la segunda etapa de las relaciones de pareja que algunos teóricos llaman “Amor maduro” o “Amor verdadero”.
Es en la transición de una etapa a la otra donde la mayoría de las parejas fracasan, cuando comienzan a ver al otro tal cual es y las emociones fuertes desaparecen, por lo que las cosas se enfrían y suceden las rupturas.
Ocurre con frecuencia que uno de los enamorados pasa antes que el otro a la segunda etapa y no sabiendo bien qué hacer con esta sensación, abandona el interés y se lanza nuevamente en la búsqueda de emociones fuertes, el otro miembro de la pareja puede interpretar esto como “se cansó de mi, se aburrió, me abandonó”, pero es más bien una cuestión de ritmos, tarde a temprano desaparece el enamoramiento y cada pareja ve cómo resolver este hecho, la manera en que lo resuelve depende estrictamente de los recursos con que cuente cada uno.
Entonces, ¿Qué hacer para mantener el amor en el tiempo y poder vivir el Amor verdadero?
Ser pareja es mucho más que el enamoramiento de la primera etapa, por eso en mi opinión lo primero y más importante radica en comprender que la felicidad en la relación de pareja es un trabajo personal más que en conjunto. Para poder vivir la etapa de Amor verdadero es necesario tener un grado de responsabilidad de uno mismo, entender que nadie es culpable por las cosas que me suceden y comprender que cada persona es dueña de sus sentimientos. Esto es aprender a no acusar a los demás por mis emociones, si alguien me causa daño, es porque yo lo permito en alguna medida, y en el otro sentido, tampoco hacer responsable a l otro de mi felicidad ya que es un proceso individual e intransferible.
En definitiva para lograr una relación satisfactoria y duradera se deben sanar todas las carencias afectivas producidas por la historia con los padres, los vacíos emocionales deben ser en un primer momento reconocidos y luego reconstruidos, para lograr amar al otro sin dependencia, en libertad.
Una de las herramientas más útiles y efectivas para sanar las carencias afectivas o vacios emocionales, es la terapia psicológica. El proceso terapéutico que propongo en estos casos tiene como objetivos ayudar a la persona a valorarse a sí misma, comprender sus errores y sanar sus dolores para descubrir al amor verdadero, ya que no es solo importante encontrar a la persona indicada sino que también ser la persona indicada. Siempre digo a mis pacientes que nadie nos enseña a ser felices, es algo que debemos aprender, sin embargo esto requiere de mucha valentía y humildad. Estamos acostumbrados a culpar a los demás de nuestras frustraciones y dolores pero la clave está en mirar en nuestro interior, aprender a cambiar aquello que está mal en nosotros y nos hace sufrir para encontrar el amor verdadero en libertad.
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